LA GRAVE SITUACION DEL PAIS Y LOS PROBLEMAS DEL PUEBLO EXIGEN UNA SOLUCION A FONDO Y SIN DEMORA
Pleno del CC del PCS de Noviembre de 1973
Despu茅s de m谩s de un a帽o del actual gobierno, se ha agravado la situaci贸n de las masas populares. No se advierte salida al estancamiento, ni mucho menos una f贸rmula que conduzca al desarrollo econ贸mico. El Plan Quinquenal del gobierno, llamado en parte a cubrir en parte esa necesidad, no ha sido aplicado en sus aspectos esenciales debido, ante todo a la oposici贸n del sector agroexportador de la oligarqu铆a que saldr铆a afectado con algunas de las medidas contenidas en 茅l ( la reforma agraria para el caso). Los actuales gobernantes, por su parte, han sido inconsecuentes con ellos mismos, ya que han cedido a todas las presiones conservadora y retenido la puesta en marcha de su propio plan quinquenal desarrollista. Los siguientes datos demuestran el grado de estancamiento del pa铆s y la aguda depauperaci贸n de nuestro pueblo.
ESTANCAMIENTO ECONOMICO
1潞) El Producto Territorial Bruto(PTB)., que es el valor total de bienes y servicios del pa铆s en un a帽o, muestra a partir de l967 un estancamiento , veamos las cifras.
CUADRO COMPARATIVO ENTRE EL CRECIMIENTO ANUAL DEL P. T. B. CON EL INCREMENIO ANUAL Y EL CRECIMIENTO REAL PER CAPITA (Fuente: Plan Quinquenal 1973-1977)
A脩OS Tasa de crec. Tasa de crec. Crecimiento
del PTB de poblaci贸n per capita
1961 3.6 3.0 0.6
1962 11.9 3.1 8.8
1963 4.2 3.0 1.2
1964 9.3 3.0 6.3
1965 5.4 3.0 2.4
1966 7.2 3.3 3.9
1967 5.5 3.3 2.2
1968 3.2 3.4 -0.2
1969 3.5 3.4 0.1
1970 3.0 3.5 -0.5
1971 4.8 3.5 1.3
Puede advertirse por estas cifras:
A) Que entre 1961 y 1966 el P.T.B. registr贸 un incremento muy notable; cono promedio resulta un 7.6 % anual.
B) Que a partir de 1967 sufri贸 una dr谩stica disminuci贸n resultando un promedio. anua1 del 4% entre 1967-71.
C) Que el crecimiento del P.T.B. en los 煤ltimos cinco a帽os est谩 lejos de corresponder a las necesidades planteadas por el incremento anual de la pob1aci贸n que es del 3.4%.
D) Restando este incremento poblacional a 1a cifra del P.T.B resulta para el mismo periodo 1967-71 un crecimiento real per c谩pita de 0.6% cono promedio.
Esta cifra est谩 por debajo de1 porcentaje m铆nimo que seg煤n la Alianza para El Progreso deben alcanzar estos pa铆ses y que se fij贸 en un 2.5% anual.
2o) Estancamiento de la Industria y el Comercio
TASAS DE CRECIMIENTO DE LOS SECTORES DEL P.T.B.
(Fuente: Plan Quinquenal 1973-77)
A脩OS AGROPECUARIO INDUSTRIAL COMERCIO OTROS
1961-66 3.1% 11.1% 11.7% 7.0%
1967-71 4.0% 4.1% 1.9% 5.5%
Del cuadro se deduce que La participaci贸n del Sector industrial en la formaci贸n del P.T.B. se ha visto dr谩sticamente reducido en el periodo 1967-71. Igual ocurre en cuanto a la participaci贸n del comercio. Todo lo cual es consecuencia. de la crisis del Mercado Com煤n Centroamericano, que fue la base sobre la que descans贸 el crecimiento industrial y comercial de El Salvador en el periodo 1961-66.
3o) El estancamiento econ贸mico de El Salvador ha venido a agudizar el problema de la desocupaci贸n a cifras tan elevadas en este momento que la misma empresa privada reconoce como alarmantes y 鈥渜ue est谩 hacienda llegar al pa铆s a una situaci贸n dram谩tica鈥 (Carta Informativa de la C谩mara de Comercio e Industria, octubre de 1973). .
La Prensa Gr谩fica del 8 de octubre pasado, citando a la 鈥淐arta de Negocios del Banco Agr铆cola Comercial鈥 No. 52, septiembre de 1973, dice lo siguiente:
鈥淓n cifras absolutas tenemos que la desocupaci贸n en 1969 era de 59,000; en 1970 se elev贸 a l3,100 personas desocupadas; en 1971 el total hab铆a aumentado a 146,700, y en 1972 SE LLEGA A LA ALARMANTE CIFRA DE 265,600 PERSONAS SIN TRABAJO鈥
Agrega el editorial lo siguiente: 鈥淟as dram谩ticas repercusiones del problema se pueden vislumbrar si se considera 5 personas dependientes de cada persona que trabaja. As铆 que esa desocupaci贸n masiva podr谩 estar afectando a UN MILLON TRESCIENTAS MIL PERSONAS EN NUMEROS REDONDOS. Una desocupaci贸n de esa magnitud deja de ser un problema de 铆ndole exclusivamente econ贸mico para convertirse en una emergencia nacional (las may煤sculas son nuestras.).
Pero he aqu铆 esta 鈥渆mergencia nacional鈥 es abordada por el gobierno no con transformaciones profundas en la estructura econ贸mica del pa铆s, como el caso amerita, sino con medidas superficiales que no van m谩s all谩 del simple parche que le permita 煤nicamente ganar m谩s tiempo, y eludir as铆 el camino de los cambios profundos. A ese esp铆ritu obedece el marcado inter茅s por poner en pr谩ctica el proyecto de las llamadas Zonas Francas鈥.
Puede asegurarse que tal proyecto; si bien podr谩 absorber cierta cantidad de mano de obra desocupada, no puede constituir ninguna s贸lida base que permita un sostenido crecimiento econ贸mico y resuelva los problemas planteados; porque en la pr谩ctica, las Zonas Francas producir谩n una deformaci贸n mayor a la industria nacional acentuando su car谩cter de ap茅ndice de la econom铆a de los pa铆ses capitalistas desarrollados y en especial de los Estados Unidos de Norteam茅rica.
4潞.) El ingreso per c谩pita de 635.00 c贸lones anuales como resultado del subdesarrollo del pa铆s y al mismo tiempo, como expresi贸n del estancamiento econ贸mico ubica a El Salvador ocupando el d茅cimo sexto lugar en Am茅rica Latina, adelante solo de Ecuador, Paraguay, Hait铆, Honduras, Bolivia. Las cifras de los 煤ltimos a帽os son las siguientes para El Salvador:
A脩OS INGRESO PERCAPITA (*)
( en colones )
1967 610
1968 616
1969 614
1970 629
1971 635
(*) Fuente: El Salvador en Gr谩ficas 1972 Direcci贸n General de Estad铆sticas y Censos
5潞.) PRODUCCION DE ALIMENTOS
a) Producci贸n Agr铆cola de Consumo Interno ( en quintales) (1)
Cosecha Ma铆z Maicillo Arroz Fr铆jol
1954-55 4,885,000 3,679,000 642,000 1,200,000
1961-62 3,144,665 1,835,510 252,665 227,815
1966-67 5,780,730 2,493,049 712,545 336,120
1967-68 4,540,000 2,350,000 1,100,000 380,120
1968-69 5,598,900 2,700,200 1,125,000 462,400
1969-70 6,064,500 2,784,100 504,200 571,460
1970-71 7,893,000 3,199,700 625,000 649,500
1971-72 8,200,000 3,400,000 775,000 750,000
(1) Cifras tomadas de la Revista Mensual, Julio de 1970 y julio de 1973 del Banco Central de Reserva de El Salvador.
b) Producci贸n de carne. (2)
NUMERO DE CABEZAS DE GANADO SACRIFICADO
A脩OS VACUNO PORCINO
1967 124,445 170,751
1968 119,593 167,008
1969 118,921 166,213
1970 119,567 166,082
1971 117,428 156,242
1972 115,779 156,806
(2) Fuente: El Salvador en gr谩ficas 1973. Direcci贸n General de Estad铆sticas y Censos.
Las cifras del primer cuadro indican que a partir de la cosecha 1966-67 la producci贸n de cereales se ha incrementado; pero a煤n as铆 en lo que se refiere al fr铆jol y maicillo no recupera los niveles alcanzados en la cosecha de 1954-55. El arroz ligeramente los ha sobrepasado siendo 煤nicamente el ma铆z el que ha duplicado su producci贸n en comparaci贸n con aquel nivel.
Este descenso comparativo con 1954-55 tiene sus ra铆ces en cultivos como los de el algod贸n, caf茅 y ca帽a de az煤car, que vinieron a absorber las tierras antes dedicadas a la producci6n cerealera.
Puede decirse que el incremento observado a partir de 1966-67 es incremento sobre el d茅ficit en la producci贸n con que se inicia la d茅cada 1960-70 (ver cifras de la cosecha 1961-62). No es por tanto 茅ste un incremento por sobre 1as necesidades de la poblaci贸n, en aumento constante de 125.000 habitantes por a帽o.
En cuanto a la producci贸n de carne, el problema es todav铆a m谩s agudo ya que las cifras revelan que no s贸lo no se recupera sino que va en franca decadencia.
En reciente editorial, la Prensa Gr谩fica admite que esa deficiencia en la producci贸n de carne se refleja en un consume per c谩pita de 12 gramos de carne al d铆a o sea menos de media onza.
Es importante tambi茅n traer a cuenta que seg煤n las cifras del censo agropecuario de 1950, exist铆an en ese entonces 809.938 cabezas de ganado vacuno y 386.790 de ganado porcino. En 1971, a veinte a帽os despu茅s, las cifras pr谩cticamente no han variado: 990.057 cabezas de ganado vacuno y 407.739 de ganado porcino ( III Censo Agropecuario 1971. Direcci贸n General de estad铆sticas y Censo)
El d茅ficit en la producci贸n cerealera y de carne, unidos a otros factores, colocan a nuestro pa铆s, entre los m谩s desnutridos del mundo. En Centro Am茅rica, ocupamos el 煤ltimo lugar en cuanto a consumo de calor铆as y de prote铆nas.
PAIS CONSUMO DIARIO DE CALORIAS PROTEINAS (*)
Costa Rica 2,008 48
Nicaragua 1,726 47
Honduras 1,447 34
Guatemala 1,323 31
El Salvador 1,318 30
(*) Del estudio 鈥淓l desarrollo integrado de Centroam茅rica en la presente d茅cada : bases propuestas para el perfeccionamiento del MCCA.鈥
Todos estos cuadros evidencian a las claras la quiebra del esquema de desarrollo econ贸mico que nuestro pa铆s ha seguido hasta ahora. Este estancamiento, que ya se prolonga demasiado, requiere de manera urgente una total reorientaci贸n de la econom铆a nacional que ponga en pr谩ctica medidas transformadoras profundas y radicales que elimine las ra铆ces del problema.
Esta abierta, en consecuencia , la posibilidad de una opci贸n distinta ante la cual todas las clases sociales se avocaran a darle salida de acuerdo a sus propios intereses.
En el seno de las clases dominantes se perfilan dos corrientes: una reformista (desarrollista); y la otra que sigue el esquema brasile帽o, partidaria de gobiernos antidemocr谩ticos y dictatoriales (Brasil, Uruguay y 煤ltimamente Chile).
La alternativa a estas corrientes, que en esencia tienden ambas a lograr la perduraci贸n del capitalismo dependiente es la que ofrece el movimiento popular y democr谩tico; expresado en el programa de la UNO.
Democracia, Independencia, Cambios y Progresos. La f贸rmula reaccionaria se har谩 viable, si las organizaciones democr谩ticas y progresistas y, particularmente nuestro Partido, no promueven activamente una soluci贸n patri贸tica a los problemas del pa铆s y logran alrededor de ella, unir a todo el que esta en favor de los cambios.
6潞.) La Crisis del Mercado Com煤n
En cuanto a este problema, todav铆a no se aprecia un positivo
avance en su soluci贸n. La excesiva prolongaci贸n y la falta de un arreglo de conjunto, ha inducido a la mayor铆a de gobiernos a convenir tratados bilaterales de mutua conveniencia.
A principios del mes en curso, se reuni贸 el Comit茅 de Alto Nivel (CAN) para la reestructuraci贸n, habiendo aprobado 煤nicamente algunas cuestiones de procedimiento, tales como la elaboraci贸n de un nuevo tratado encaminado a 鈥渆stablecer la Comunidad Econ贸mica y Social de Centroam茅rica鈥 y se fijaron los plazos para la reestructuraci贸n, el primero, al 30 de abril de I974 que comprender谩 el examen de los campos prioritarios: industrial , agr铆cola, libre comercio y social; el segundo, para analizar los dem谩s aspectos, al 31 de diciembre del mismo a帽o.
El principal obst谩culo que impide la reestructuraci贸n del Mercado Com煤n es, actualmente, el insoluble problema entre El Salvador y Honduras, emanado del conflicto b茅lico de 1969. Las negociaciones iniciadas el 15 de septiembre en M茅xico, entre representantes de ambos gobiernos, se proponen resolver este asunto clave, el cual como sabemos, es muy dif铆cil e intrincado.
7潞.) La inflaci贸n y sus repercusiones
El proceso inflacionario en el que se debate la econom铆a capitalista mundial, por causas inherentes a su naturaleza, tambi茅n ha venido a agravar la situaci贸n econ贸mica del pa铆s y, principalmente a empeorar las condiciones de vida del pueblo trabajador, de por si precarias; adem谩s, la influencia de factores internos coadyuvan al aceleramiento de dicho proceso, elevando el costo de vida a niveles sin precedentes.
Son dos las causas externas inmediatas que m谩s han repercutido en la econom铆a nacional: la devaluaci贸n del D贸lar, que es al mismo tiempo la devaluaci贸n del col贸n salvadore帽o frente a pa铆ses de Europa Occidental y Jap贸n -en especial- frente a la moneda de este 煤ltimo, con los cuales El Salvador mantiene un creciente comercio; y la carest铆a de materias primas y productos intermedios para la industria.
La causa interna inmediata que ha elevado el costo de la vida, es el d茅ficit de la producci贸n nacional de alimentos el cual es motivado por una pol铆tica agropecuaria parcial que no se propone satisfacer las necesidades de la poblaci贸n, sino las necesidades del comercio exterior.
En ese sentido, tenemos que se han desarrollado los cultivos de exportaci贸n (caf茅, algod贸n, ca帽a) mientras la producci贸n de cereales ha sido descuidada, sin crearle condiciones que le permitan satisfacer la demanda de una poblaci贸n en constante aumento. A este respecto tenemos que 鈥...En los 煤ltimos cinco a帽os la tierra bajo cultivo de ma铆z, fr铆jol, arroz y maicillo ha estado en proporci贸n de una hect谩rea cultivada por cada OCHO PERSONAS. En 1967-68 esos cultivos ocuparon 262.OOO hect谩reas, para una poblaci贸n de 3.217,000 habitantes; y en 1972 el total de hect谩reas para los mismos cultivos fue de 390,000 para una poblaci贸n de 3.686.000 habitantes. Una hect谩rea por cada 8 personas marcan una dram谩tica situaci贸n que a帽o con a帽o va agrav谩ndose con el aumento de 125,OOO habitantes que es el incremento natural de la poblaci贸n鈥... (1)
(1) La Prensa Gr谩fica. editorial 15 de octubre de 1973
Voceros de la empresa privada y altos funcionarios del gobierno ma帽osamente unilateralizan los repercusiones de los factores externos de la inflaci贸n, llegando a la conclusi贸n de que pr谩cticamente nada puede hacerse para detenerla. As铆, por ejemplo, la C谩mara de Comercio e Industria en la 鈥淐arta Informativa鈥 del mes de Octubre, dec铆a a prop贸sito de la inflaci贸n que 鈥.. .obedece a factores que est谩n fuera del control de los organismos reguladores de nuestra moneda
y en general del gobierno de la rep煤blica鈥. M谩s adelante apuntaba
鈥... es injusto que se acuse a la empresa privada de ser la culpable del alza de los precios.鈥
Tales planteamientos obedecen, por un lado, el af谩n de minimizar el papel que juegan la causas internas, pues reconocerlas significarla para los capitalistas y el gobierno, aceptar que su pol铆tica econ贸mica ha sido de beneficio para una minor铆a, evadiendo as铆, el se帽alamiento de las medidas internas que pueden hacerle frente al problema. Por otro lado, de parte de la empresa privada, hay hipocres铆a, puesto que a la par que descargan la inflaci贸n en el consumidor nacional, elevando los precios de los productos para el consumo y uso, se lucran al vender a m谩s altos precios los productos tradicionales de exportaci贸n en los mercados de Europa, Jap贸n y Estados Unidos. Tal lo ilustra la revista guatemalteca 鈥淟a Semana鈥, de fecha 20 de septiembre, que ofrece la
siguiente informaci贸n:
鈥...Todo lo que exportamos se vende m谩s caro ahora en el extranjero. Enumeremos: 1潞.) La carne que en 1970 se vend铆a en el mercado de Nueva York a raz贸n de $4l.32 las cien libras, en marzo de 1973 alcanz贸 un precio de $66.58; 2潞.) El caf茅 colombiano en 1970 $56.66, las cien libras; en julio de este a帽o $75.97; 3潞.) El Algod贸n en 1970 $25.10 subi贸 a $51.30 las cien libras; 4潞.) El incremento de precio del az煤car tambi茅n ha sido sensible鈥.
Los datos anteriores nos demuestran que es falso que la inflaci贸n afecte por igual a 鈥渞icos y pobres鈥. la oligarqu铆a salvadore帽a se esta aprovechando del fen贸meno para aumentar sus ganancias y ello no se traduce en un mejoramiento sustancial de los salarios para los trabajadores, que son los que efectivamente est谩n soportando las consecuencias negativas del proceso inflacionario.
SITUACION POLITICA
Evoluci贸n de la influencia del gobierno sobre las masas.
A 15 meses de su administraci贸n, el actual gobierno ha logrado hacerse de cierta base social atray茅ndose a sectores de la peque帽a y mediana burgues铆a, con la pol铆tica de fomento y financiamiento, impulsada a trav茅s de diversas instituciones especializadas tales como: El Instituto Sa1vadore帽o de Fomento de las Cooperativas (INSAFOCOOP) el Banco Agropecuario y el Fondo de Garant铆a para la Peque帽a Empresa (FIGAPE). Estos logros significan un avance del gobierno en el af谩n por consolidarse.
Este esfuerzo por volver simp谩tica la figura del Coronel Molina ante los ojos del pueblo trabajador no le ha dado el resultado deseado a no ser el de convertir el 鈥済obierno m贸vil鈥 en una continuaci贸n de la campa帽a electoral, que ha mantenido activos a sus cuadros medios; presente la figura del oficialismo y de moda los ofrecimientos y promesas.
La antipat铆a y el descontento hacia el gobierno en la mayor铆a del pueblo ha crecido notablemente, tanto por los pasos antidemocr谩ticos que ha dado (asalto e intervenci贸n de la Universidad, represi贸n constante, aprobaci贸n del C贸digo Penal y Procesal Penal, expatriaciones), como por la incapacidad de poner en pr谩ctica medidas que contrarresten el constante alza del costo de vida.
El Plan de Desarrollo Econ贸mico y Social 1973-77, contiene toda la orientaci贸n que se propone introducir una nueva variante en el modelo capitalista del pa铆s, poniendo 茅nfasis en el desarrollo de la industria y en la adopci贸n de reformas conducentes a elevar la capacidad de compra del pueblo, necesaria para incrementar el mercado interno. El financiamiento de dicho plan se obtendr铆a de fuentes nacionales y extranjeras, las reformas principales ser铆an la agraria, la tributaria, y el fortalecimiento del papel de Estado en la banca, el comercio exterior y la industria.
Esa orientaci贸n y ese plan, por tanto, responde a la conveniencia econ贸mica de los siguientes sectores: a) cierto sector olig谩rquico con crecientes inversiones en la industria; b) capitalistas medianos de la industria y el comercio; c) inversionistas extranjeros, norteamericanos sobre todo, a nivel de la industria , comercio y los servicios. Comprometidos con estos intereses llegaron el Coronel Molina y su grupo al poder. La pol铆tica del gobierno, por lo tanto conviene a esos intereses y no al inter茅s nacional, mucho menos a la conveniencia de los trabajadores de la ciudad y del campo.
Pero esa orientaci贸n no responde a la conveniencia del sector m谩s reaccionario y poderoso de la burgues铆a, ni de los terratenientes por excelencia, quienes contin煤an manteniendo el monopolio privado de la tierra y siendo los principales due帽os de la banca privada, quieren mantener la situaci贸n actual. Su fuente de enriquecimiento esta b谩sicamente en el exterior, a trav茅s de la exportaci贸n de productos de origen agropecuario. Lo que m谩s despierta su oposici贸n, es la promesa
de reforma agraria, porque perder铆an su actual influencia pol铆tica y econ贸mica, pero, ante todo, por el 鈥渕al precedente鈥 que significar铆a, quebrantar el 鈥渟agrado鈥 principio de la propiedad privada.
El Plan Quinquenal: sus resultados.
El Plan de Desarrollo Econ贸mico Social, fue desde el primer momento atacado por el sector m谩s reaccionario de la oligarqu铆a que, haciendo uso de su poder econ贸mico y de su influencia pol铆tica en el Estado y el Ej茅rcito, ha bloqueado aquellas medidas que dan relevancia al papel del Estado en la Econom铆a y otras, como la Reforma Agraria, que debilitar铆an la influencia. De que este sector ha tenido 茅xito en su prop贸sito, no cabe ninguna duda.
Habiendo cedido terreno, e1 Coronel Molina ante esas presiones, s贸lo se aplicaran como hasta ahora, aquellas medidas que no producen conflictos con ellos y cuentan con su venia como son los est铆mulos para 1a peque帽a, mediana y gran empresa.
En consecuencia, la creaci贸n de la Junta Monetaria llamada a jugar importantes funciones en el control del sistema bancario, y de su pol铆tica monetaria, de influir en la orientaci贸n de las importaciones y exportaciones, esta condenada a la inoperancia, a ser utilizada para beneficio de los poderosos banqueros privados.
La evoluci贸n de las contradicciones en las alturas.
La anterior realidad, que es la fuente de diversas contradicciones que existen en las alturas, originaron; la participaci贸n de varios partidos de la derecha en las elecciones 煤ltimas, los rumores de golpe de Estado, el abandono temporal del 鈥渋mpulso nacional鈥 en sus aspectos cardinales y, 煤ltimamente , las renuncias al gabinete de los Ministros de Econom铆a, de Agricultura y Ganader铆a y el Secretario Ejecutivo de CONAPLAN.
La renuncia de esos ministros, pilares de las proyectadas reformas, es una concesi贸n a la derecha, al mismo tiempo que significa un debilitamiento de la corriente reformista y el abandono de las reformas m谩s importantes del Plan Quinquenal.
Lo dicho anteriormente, sin embargo, no puede llevarnos a la conclusi贸n de que las contradicciones han sido superadas. Las mismas seguir谩n latentes en la medida en que no se modifique la estructura que las origina.
Los oficiales del Ej茅rcito, por otra parte, que han estado siendo condicionados en favor de ese esquema desarrollista, seguramente que no podr谩n explicarse el abandono que Molina ha hecho de reformas que, hasta hace poco , les dec铆a, eran impostergables y se avivar谩 su descontento, que bien pudiera estimular las actividades golpistas. Con seguridad afirmase que lo que hoy parece una tregua, tarde o temprano desembocar谩 en confrontaciones m谩s fuertes.
En ese marco de cosas, la ausencia de una din谩mica y creciente movilizaci贸n popular, o lo que es igual, la prolongaci贸n del reflujo de las masas, ha impedido a esas contradicciones en las alturas evolucionar a niveles favorables para la causa del pueblo. Un proceso distinto estar铆a viviendo el pa铆s si las masas, dirigidas por las organizaciones democr谩ticas en general, hubieran estado presentes luchando por sus intereses econ贸micos y pol铆ticos.
Situaci贸n del Movimiento Popular y Revolucionario.
A la fecha del 煤ltimo Pleno (junio de 1973) , se constataba que el reflujo en el movimiento de masas segu铆a latente pero que las actividades alrededor del primero de Mayo hablan sentado premisas que podr铆an darle salida.
En el presente podemos registrar algunos hechos que :indican una pronta y favorable superaci贸n de la lucha popular.
1.- En las masas en general se advierte un creciente descontento, en la medida en que el costo de la vida ha venido subiendo. Fuente principal de este descontento ha sido la aplicaci贸n de las nuevas tarifas del servicio de agua, que ha aglutinado a diversos sectores comenzando en la zona occidental del pa铆s y desarroll谩ndose en estos momentos en San Salvador. El hecho que debemos destacar es que el pueblo ha empezado a manifestar su inconformidad ante la situaci贸n que vive el pa铆s y que, poco a poco, la frustraci贸n y el temor heredados despu茅s del golpe del 25 de marzo va cediendo terreno. Este es aspecto muy importante para la movilizaci贸n.
2.- En el movimiento sindical el suceso m谩s importante es el fortalecimiento del proceso unitario entre varias Centrales, con el surgimiento de una nueva federaci贸n. Presentaci贸n de candidatos comunes en las elecciones de representantes obreros ante instituciones aut贸nomas, como el Fondo Social de la Vivienda, en las que salieron derrotados los candidatos gobiernistas; as铆 como la adopci贸n de una plataforma com煤n de lucha, son expresiones del avance habido en este terreno.
El aislamiento y debilitamiento de la CGS oficialista completa el marco de la situaci贸n en el movimiento obrero organizado, que ha sentado premisas para su desarrollo y unidad. La lucha por la creaci贸n de la Central 脷nica adquiere, por todo esto mayor importancia y ella ha de resumir la t谩ctica del Partido para el presente.
3.- El movimiento rural se ha visto debilitado con el paso de la Uni贸n Comunal Salvadore帽a al control directo del gobierno. Con esto, las posiciones progresistas y unitarias observada en los primeros meses del a帽o han sido frenadas, su combatividad se ha visto frustrada y queda de ella una organizaci贸n dedicada a la formaci贸n de cooperativas y a emprender obras comunitarias.
La Federaci贸n de Campesinos Cristianos, ya casi en la etapa de su extinci贸n ha logrado zafarse de la tutela de los dirigentes venales (Barrios Amaya, Rigoberto Men茅ndez y otros) y se dispone a reestructurarse org谩nicamente y a fortalecerse ideol贸gicamente, teniendo como base los principios formulados por el movimiento de 鈥淐ristianos por el Socialismo鈥.
En lo que respecta a la Asociaci贸n de Trabajadores Agropecuarios y Campesinos (ATACES), despu茅s de su Segunda Asamblea Nacional, ha creado condiciones que le permitir谩n su desarrollo integral.
En su corta vida, esa Asociaci贸n ha ido tomando consistencia, identific谩ndose con los obreros agr铆colas y campesinos.
4.- En los partidos pol铆ticos legales se muestra alguna reanimaci贸n. El MNR, despu茅s de su Convenci贸n , ha normalizado su vida partidaria. Aunque, por ser muy reducida su membres铆a, ello no se traduce m谩s que en algunos pronunciamientos.
La Democracia Cristiana, que hab铆a permanecido aislada del movimiento unitario despu茅s de los acontecimientos de Chile ha venido modificando su actitud. Dos hechos indican el peso que tiene dentro de ese partido la corriente avanzada; el pronunciamiento de condena al golpe fascista en Chile y los resultados de su reciente Convenci贸n, al aprobar una participaci贸n electoral en unidad con
los partidos que constituyeron la UNO.
El UDN, por su parte, contin煤a con los problemas de organizaci贸n y Direcci贸n que le imposibilitan hacer vida pol铆tica permanente. Consecuencia de ello es la agudizaci贸n de varios problemas en las Alcald铆as donde comparte el poder local con la Democracia Cristiana. Estos problemas condujeron a un enfriamiento en las relaciones entre ambos partidos, lo cual todav铆a no permite poner en pr谩ctica planes de trabajo conjuntos, conducentes a un desarrollo del proceso unitario
Visto de conjunto el panorama de los partidos pol铆ticos legales, este indica una posibilidad real de reunificaci贸n, sobre todo a partir de las 煤ltimas conversaciones y de la Convenci贸n del PDC. El trabajo de unidad con las base es un tarea que permititira los avances que demanda la problem谩tica nacional.
5.- El movimiento juvenil y estudiantil , por su parte, ha tenido avances muy importantes entre los que cabe destacar la creaci贸n de la Juventud Comunista y la reunificaci贸n del movimiento estudiantil universitario, bajo direcci贸n de la izquierda consecuente.
En resumen, se han dado ciertas condiciones que nos llevan a la conclusi贸n de que estamos en v铆speras de una movilizaci贸n amplia en las masas. La incorporaci贸n de estas a la lucha contra el alto costo de la vida; los avances en la unidad de acci贸n del movimiento obrero y democr谩tico y la natural inquietud popular en torno a las pr贸ximas elecciones de diputados y alcaldes, son elementos que deben ser valorados en su justa medida. Le corresponde al Partido la
tarea de saber canalizar y conducir hacia metas concretas todo este movimiento. Ello significa que, ante todo, deberemos corregir sin m谩s entretenci贸n los problemas sujetos a la rectificaci贸n org谩nica e ideol贸gica planteado en el Pleno anterior. Sin resolver estos problemas internos que nos afectan, no podemos estar en condiciones de jugar un papel de vanguardia en las pr贸ximas luchas.
Profundizar la lucha por las transformaciones radicales
La grave situaci贸n del pa铆s y los problemas del pueblo exigen una soluci贸n a fondo y sin demora. Su postergaci贸n. acarrear铆a males a la econom铆a y mayores calamidades para nuestro pueblo. La 茅poca de los parches ha pasado y s贸lo queda abierto el expediente de las radicales transformaciones.
Estas transformaciones en la estructura econ贸mico-social por el car谩cter de los problemas por resolverse, tienen que ser consecuentes al m谩ximo y de contenido popular. Lesionar谩n los intereses de la oligarqu铆a y el imperialismo, pero favorecer谩n a la mayor铆a de la poblaci贸n incluyendo a medianos capitalistas nacionales. Por ello, este proceso de cambios profundos s贸lo puede estar dirigido por fuerzas pol铆ticas realmente patri贸ticas, que no tengan compromisos con los oligarcas, ni con los imperialistas; y debe contar con la activa y m煤ltiple participaci贸n del pueblo, que es en 煤ltima instancia, el
art铆fice de todo cambio y de la historia.
En El Salvador existen las fuerzas pol铆ticas destinadas a dirigir ese proceso , lo mismo que un pueblo deseoso de jugar su papel determinante para que esa obra se realice. Lo que falta es una consecuente y permanente actividad de masas que combine pol铆ticamente las demandas, inmediatas de la poblaci贸n con la lucha por los cambios profundos y, en consecuencia, por un gobierno que encabece dichas transformaciones. Este esfuerzo debe proponerse tambi茅n, acrecentar y consolidar la organizaci贸n de las masas, lo mismo que elevar su conciencia pol铆tica, condici贸n indispensable para garantizar la conquista del objetivo revolucionario del pueblo.
La lucha por las transformaciones revolucionarias y por un gobierno consecuente, exige asimismo, la unidad de todas las fuerzas pol铆ticas activas (partidos o no ), que coincidan con la necesidad de luchar por los cambios, independientemente de sus creencias y concepciones pol铆tico-ideol贸gicas. Esta unidad habr谩 de partir de los actuales niveles y aprovechar谩 la capacidad y aporte de las organizaciones e individuos seg煤n sus posibilidades, para empujar en el mismo rumbo. Los comunistas tenemos que ofrecer una gran voluntad y dar muestras de madurez en el terreno de la unidad, debemos para ello, tener siempre presente que el proletariado y su vanguardia revolucionaria, para vencer a los enemigos, necesita de aliados los cuales puedan ser temporales o permanentes. Recogiendo este esp铆ritu, el Proyecto de Programa General se plantea como condici贸n para asegurar la realizaci贸n desplegada de los objetivos de la revoluci贸n, la formaci贸n de un Frente Democr谩tico, el cual ser谩 producto del conjunto de acciones convenidas por nuestro Partido con otras fuerzas u organizaciones desde las mas simples hasta las mas complejas e importantes.
En el proceso unitario que ha comenzado a producirse en nuestro pa铆s, tienen posibilidades de participar sectores mayoritarios del pueblo, incluyendo sacerdotes y militares. Los 煤nicos que quedan excluidos de toda participaci贸n patri贸tica son la oligarqu铆a, los monopolios imperialistas y los sirvientes de 茅stos. Por ello, cobra especial significaci贸n impulsar la unidad de la clase obrera organizada, puesto que de su unidad depende la fortaleza del frente unitario de las masas populares.
En. ese marco, es que precisa ubicar las siguientes orientaciones t谩cticas, que regir谩n la actividad del partido en el per铆odo inmediato. Dichas orientaciones t谩cticas engarzan arm贸nicamente con los objetivos generales de la revoluci贸n que en el presente tiene planteada nuestro pueblo.
1.- Oponer activamente la soluci贸n revolucionaria al modelo desarrollista dependiente que difunde el actual gobierno y su partido. La denuncia de la esencia clasista reaccionaria del proyecto, as铆 como los compromisos del gobierno no con los diversos segmentos de la oligarqu铆a cono con el imperialismo es una tarea indispensable para que el pueblo no sea v铆ctima de la demagogia y podamos ganarlo a la lucha por las transformaciones radicales que el pa铆s necesita.
Dar esta orientaci贸n a la lucha popular, significa al mismo tiempo
enfrentar el peligro del reformismo, corriente burguesa que pretende ilusionar a las masas con reformas superficiales e introduce la divisi贸n en el movimiento revolucionario.
2.- Organizar e impulsar la lucha de las masas populares por sus demandas inmediatas, siendo en este momento de especial significado movilizarlas contra del alto costo de la vida, que repercute en todos los hogares pobres y que gradualmente conduce a nuestro pueblo a m谩s bajos niveles de existencia.
La lucha contra el alto costo de la vida es igual a luchar contra el
hambre y al hacerlo estamos planteando la necesidad de cambiar la estructura econ贸mico-social del pa铆s y su car谩cter dependiente.
3.- Aprovechar las contradicciones en el seno de la oligarqu铆a y del gobierno para impulsar las demandas propias de las masas, e incidir de esa forma en la profundizaci贸n de esas contradicciones. Especial inter茅s deber谩 ponerse en demostrar al Ej茅rcito el papel reaccionario que lo han estado haciendo jugar las clases dominantes, los asesores norteamericanos y si jefes reaccionarios. Esta tarea tiene por finalidad debilitar las posiciones conservadoras y reaccionarias en las FF. AA.
4.- Avanzar en la unidad de la clase obrera alrededor de un programa de conveniencia com煤n, entre las organizaciones sindicales existentes.
La lucha de la clase obrera, por otra parte, debe de saltar los niveles puramente econ贸micos y presentar batalla en el terreno pol铆tico. Ligar al Partido con la clase obrera condiciona el 茅xito de esta orientaci贸n.
5.- Fortalecer la unidad de las fuerzas pol铆ticas (partidos o no) que aspiren a los cambios. En este terreno, precisa estar atento a toda inquietud que se presente entre grupos de personas, instituciones u organizaciones que tiendan a ensanchar el movimiento unitario.
Es indispensable reservarnos del sectarismo y de criterios estrechos para analizar la conducta de personas u organizaciones que en el. pasado nos han visto con reserva o han estado en bando contrario al nuestro, dado que la realidad es tan cambiante y una mala o unilateral apreciaci贸n podr铆a influir negativamente en la pol铆tica de aliados del Partido.
6.- Participar en la pr贸ximas elecciones de alcaldes y diputados, para lo cual habr谩 que preparar una t谩ctica especifica.
|