El partido de futbol este mediodía entre Brasil y Corea Socialista fue un partido muy amistoso entre dos pueblos hermanos, con una trayectoria de lucha antiimperialista. La habilidad de la escuadra verde amarela con su jogo bonito se combinó con la voluntad de vencer del equipo norcoreano. Al final el resultado de 2 a 1 a favor de Brasil reflejó esa situación.
El equipo de la Republica Popular Democrática de Corea es el único equipo de un país socialista en el mundial. Y demostró en la cancha la disciplina y la fuerza que lo caracteriza. Luchó hasta el ultimo momento frente a un gigante del futbol como es Brasil, cinco veces campeón mundial. En este sentido, la perdida de Corea frente a Brasil representa una merecida victoria para Corea.
Por su parte, Brasil es una potencia mundial del futbol. Sus jugadores encienden la imaginación de miles de personas alrededor del mundo. Sus jugadores ocupan las plazas principales de los equipos europeos. Sus jugadores son excelentes maestros del arte de este deporte universal.
Las corporaciones transnacionales que controlan el espectáculo deportivo y sus medios de prensa tuvieron que tragarse la presencia de Corea Socialista y tendrán que reconocer que este pequeño país, asediado y bloqueado económica y políticamente por el gobierno de los Estados Unidos, se planta firme en la cancha de futbol y en la cancha de la diplomacia. Y también en la cancha nuclear.
Parafraseando a Clausewit diríamos que el futbol es la guerra por otros medios.
Recientemente el gobierno de Corea del Sur, que también participa en este mundial de futbol, acusó a Corea del Norte de haberle hundido un submarino en marzo y rompió todo tipo de relaciones, azuzado por el complejo militar-industrial estadounidense, que sueña con un nuevo conflicto entre estas dos naciones, divididas desde 1948.
En 1948 los Estados Unidos propiciaron la división de esta nación, a partir del paralelo 38, luego del fin de la Segunda Guerra Mundial. Japón Imperial ocupó militarmente la península coreana desde 1905 y la declaro protectorado durante 35 años. La resistencia patriótica fue conducida por el dirigente comunista Kim Il Sung, quien desarrolló el pensamiento Juche, que en palabras de este líder significa que “los propietarios únicos de la revolución y la construcción posterior son las masas.”
Explica Kim Il Sung que “estamos haciendo la revolución coreana. Y todo lo que a ella afecta, los coreanos saben cómo afrontarlo mejor que nadie. El aspecto fundamental de la revolución coreana, y que los coreanos decidimos, es que nuestra fuerza es el factor decisivo en nuestra victoria.”
Entre 1950 y 1953 tuvo lugar un conflicto armado entre ambas naciones, con la participación directa del ejército estadounidense. Al final se logró un armisticio. Hoy ese armisticio esta en peligro. Las potencias occidentales, con los Estados Unidos a la cabeza, pretenden evitar que Corea Socialista se convierta en una potencia nuclear así como evitar la reunificación de las dos Coreas, y utilizan cualquier pretexto para lograrlo. Todo esto estaba de fondo de este partido de futbol.
Por otro lado, Brasil desde el derrumbe de la confrontación este- oeste pasa a jugar un papel destacado en la palestra internacional así como en la construcción de una alternativa popular al neoliberalismo. Recientemente jugó un papel destacado al propiciar junto con Turquía un acuerdo sobre el intercambio de uranio iraní poco enriquecido por combustible nuclear en territorio turco.
Con esta acción Brasil junto con Turquía asumieron la iniciativa para disuadir ala ONU a que imponga sanciones contra el gobierno de Irán por su programa nuclear, como lo esta impulsando el gobierno estadounidense, apoyado por los gobiernos de la Unión Europea. Fue un resonante triunfo política internacional para Ignacio Lula da Silva, presidente brasileño.
Asimismo Brasil ha sostenido una posición en contra de la instalación de bases militares USA en Colombia y de rechazo al golpe de estado contra el presidente Manuel Zelaya en Honduras.
Y también la experiencia popular del Movimento Sem Terra y su extraordinaria lucha por la tierra es patrimonio de los campesinos de todo el mundo.
En síntesis, Corea Socialista y Brasil, pueblos hermanos en las resistencias contra los imperios.
San Salvador, 15 de junio de 2010
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