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SAN SALVADOR, 14 de agosto de 2004, (SIEP) Miles de salvadoreños se lanzaron esta mañana a las calles para protestar contra el aumento del costo de la vida, provocado por las políticas entreguistas que impulsa el presidente Saca así como para exigir el regreso de las tropas salvadoreñas de Irak. La manifestación multitudinaria estuvo encabezada por personas que llevaban sillas de ruedas con muñecos para simbolizar la suerte que les espera a los miles de jubilados luego de la aprobación por el presidente Saca del decreto 347, que alarga el tiempo necesario para jubilarse. La actividad fue convocada por el recién creado Movimiento Ciudadano por la Vida con Justicia Social, MCV, y partió de la Plaza del Salvador del Mundo, atravesó Metrocentro y concluyó en al Plaza Gerardo Barrios, donde se realizó una nutrida concentración. La actividad contó con la participación del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN. Carlos Rodríguez, dirigente campesino, expresó que “las organizaciones campesinas nos hemos unido a este nuevo movimiento porque consideramos importante impulsar la lucha por la recuperación de la agricultura, que ha asido destruida por los 15 años de gobiernos areneros.” El Mayor José Lobato, militar retirado, indicó que “la democracia salvadoreña se encuentra enferma, una colonia de parásitos que la devoran como gusanos hambrientos, y bajo la bandera de un seudo nacionalismo quieren controlar hasta el pensamiento de cada uno de nosotros.” Por su parte, Schafik Jorge Handal, dirigente histórico del FMLN, saludó el nacimiento del MCV “porque el pueblo necesita instrumentos para la lucha, para defender sus conquistas, para defender nuestros derechos constitucionales que son violados cotidianamente por este gobierno ilegal e ilegitimo.” Ricardo Cornejo, pastor luterano y dirigente de las Comunidades de Fe y Vida cerró la actividad con una oración, en la que luego de rezar el Padrenuestro frente a la Catedral de Monseñor Romero, citó a Lucas 16:13 Ningún siervo puede servir a dos amos., porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimara a uno y menospreciara al otro. No se puede servir a Dios y a las riquezas.- |