San Salvador, 31 de mayo de 2006
Padre Hernán Astudillo
Parroquia de San Lorenzo
Toronto, Canadá
Presente.
Hermano Astudillo: le escribimos desde San Salvador como a un amigo que seguidor de Jesús, pasó por nuestro sufrido país y no paso de largo sino que como el Samaritano se detuvo y se identificó con el dolor de nuestro pueblo, escucho las historias de represión y de esperanza de nuestras comunidades y se puso a trabajar con ellas.
Fue para nosotros una bendición haberlo conocido. Lo conocimos luego de los dos terremotos del año 2001 y damos testimonio de su total identificación con nuestro pueblo.Visitamos comunidades, vimos la destrucción y luego vino la ayuda solidaria que proporciono comida y abrigo para nuestra gente y calor humano, calor de hermanos, de compañeros en la lucha por construir un mundo nuevo.
Desde entonces ante cada nueva tragedia provocada por este sistema inhumano que le rinde culto al Dios Mercado hemos contado con su solidaridad. Ante la tormenta Stan, ante los deslaves y la erupción del Ilamatepec. Siempre sus palabras de aliento ante la adversidad y la represión, nos han acompañado.
Sepa Usted en los momentos difíciles que todos vivimos, que tiene aquí en El Salvador hermanos y hermanas que lo admiran y un pueblo que lo respeta y lo quiere como a un Pastor, como a su Pastor que sabemos esta lejos geográficamente pero cerca, muy cerca de sus corazones.
Rev. Ricardo Cornejo Rev. Roberto Pineda Revda. Teresa Escamilla
Pastor Efraín Cerna Pastor José Marches
Pastor Crescencio Maldinera Hna. María Isabel Villegas Hna. Vilma Letona
Iglesia Luterana Popular de El Salvador |